La sombra del ciprés es alargada de Miguel Delibes

 La primera obra de Miguel Delibes, La sombra del ciprés es alargada, fue publicada en 1948. Y a pesar de haber leído anteriormente El camino y Señora de rojo sobre fondo gris, que son obras de madurez, ésta no tiene nada que envidiar a las anteriores. Está llena de maestría, vemos la capacidad de Delibes para convertir lo que es la vida cotidiana en algo profundamente emotivo. Aunque en este libro vemos a un Delibes más existencial, oscuro y filosófico, donde profundiza en la muerte, el miedo a perder a las personas que más quieres y a que ese miedo te vaya acompañando a lo largo de tu vida, de tal forma que te condicione totalmente en todas tus decisiones. Vemos cómo una experiencia puede marcar tu camino para siempre y tu manera de mirar la vida. 



Al principio la novela es lenta, te va presentando a cada uno de los personajes para que después entiendas mejor todo lo que ocurrirá con ellos. Luego irá adquiriendo un ritmo que no te dejará indemne. 

En cuanto a la estructura, la novela está dividida en dos grandes partes. La primera parte vemos al Pedro infantil, en su niñez, en la ciudad de Ávila. Luego en la segunda parte, vemos al ya Pedro adulto que sale de la ciudad y recorre otros caminos. 



La novela habla de la vida de Pedro, un niño que es huérfano y se queda a cargo de su tío Mateo Lesmes, quien es muy autoritario y quien tiene un particular modo de vida y de ver el mundo, para éste su filosofía es no sufrir, procurar no amar demasiado, no crear vínculos emocionales con nadie de manera que así, nunca sufriremos. Pero, la gran pregunta del libro es: ¿ es posible vivir así y a su vez, no vivir del todo? ¿No es mejor arriesgarse a sufrir pero, disfrutar de lo que la vida puede ofrecerte? 

Pedro va creciendo con esa filosofía de vida desde que es un niño y claro, afianza esos conocimientos y los lleva a su normalidad, por lo que crecerá con esas ideas hasta que llega a ser adulto y tiene que lidiar con ello. 




Veremos como tiene que enfrentarse a ese pensamiento a la hora de cultivar la amistad en la niñez, de encontrar el amor cuando es adulto, y eso hará reflexionar mucho al lector. No quiero contar demasiado por no destripar la obra, pero hay que leerla para saborear todo lo que nos ofrece, que no es poco. A nivel de sentimientos, a nivel emocional, Delibes nunca defrauda. 

La presencia de Ávila en toda la novela es magnífica, es casi un personaje más en la obra, se muestra como un lugar cerrado, frío, casi austero, silencioso, que se sumerge en la antigüedad y parece casi detenido por el tiempo, y además, es una novela muy visual porque conforme nos va contando los hechos nos imaginamos las calles, sus iglesias, las vistas de Ávila desde los cuatros postes... 



El título de la obra: "La sombra del ciprés es alargada" tiene mucho que ver con el propio sentido de la novela, ese árbol, ese ciprés que es fino y alargado. El ciprés siempre ha sido asociado a los cementerios y a la muerte, pero esa sombra del ciprés aquí representa el miedo a la pérdida que veremos a lo largo de toda la novela. 



También, cabe destacar el contexto histórico para entender la obra, ya que se publica en 1948, en una España que acaba de salir de la guerra civil española y es la primera etapa de la dictadura franquista. Se ve reflejada una España empobrecida, que está aislada internacionalmente frente a otros países, existe una fuerte represión política, hay escasez, hay dificultades económicas, vemos una España tradicional y profundamente católica y una sociedad que está intentando reconstruirse. 

Por supuesto, contamos con una gran adaptación cinematográfica de 1990 del director Luis Alcoriza y protagonizada por Emilio Gutiérrez Caba. 

En definitiva, aconsejo no dejar de leer a Miguel Delibes porque tiene una escritura magnífica, es inigualable, entrañable, y leerle hace que se te encoja el corazón. 



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