Reseña Novecento, la leyenda del pianista en el océano de Alessandro Baricco
Alessandro Baricco (Turín, 1958) es uno de los escritores italianos contemporáneos más reconocidos. Novelista, ensayista y crítico musical, su obra se caracteriza por un estilo sencillo pero profundamente poético, donde la música, la reflexión y las emociones tienen un papel central. Baricco tiene una capacidad especial para contar historias aparentemente pequeñas que, en realidad, hablan de cuestiones universales: la identidad, el miedo, la libertad o el sentido de la vida. Entre sus obras más conocidas se encuentran Seda, Océano mar y Novecento, un breve texto que con el tiempo se ha convertido en una de sus historias más emblemáticas.
La novela
Novecento es una novela corta —casi una fábula contemporánea— narrada por un trompetista que formó parte de la banda musical de un transatlántico que cruzaba continuamente el Atlántico. A través de su voz conocemos la extraordinaria historia de Danny Boodmann T. D. Lemon Novecento, un hombre que nació en ese barco y que, por una serie de circunstancias, nunca llegó a bajar a tierra firme.
Desde niño, Novecento muestra un talento prodigioso para el piano. Sin formación académica, aprende a tocar de manera casi intuitiva, escuchando los sonidos del barco, las conversaciones de los pasajeros, las historias que viajan de un continente a otro. Poco a poco se convierte en una leyenda flotante: un pianista capaz de transformar todo lo que ocurre a su alrededor en música.
La novela se desarrolla a través de recuerdos, anécdotas y momentos que muestran la vida en ese barco, un lugar que funciona como un pequeño mundo en movimiento. Pasajeros de todas partes, historias que comienzan y terminan en cubierta, encuentros fugaces, despedidas… y en medio de todo ello, Novecento al piano, interpretando el alma de quienes pasan por allí.
Sin embargo, la pregunta que atraviesa toda la historia es sencilla y al mismo tiempo inquietante: ¿por qué alguien que podría bajar del barco y conocer el mundo decide no hacerlo nunca?
La filosofía del libro: el miedo al infinito
Una de las ideas más profundas de la obra aparece cuando Novecento intenta explicar por qué no puede bajar del barco. Para él, el problema no es el mundo en sí, sino su infinitud.
El barco tiene límites claros: una proa, una popa, unos pasillos que terminan, un piano con un número concreto de teclas. Dentro de ese espacio finito, Novecento puede comprender la vida, transformarla en música y darle sentido.
La tierra, en cambio, es infinita. Calles que no terminan, ciudades interminables, millones de vidas posibles. Esa infinitud lo paraliza.
Baricco utiliza una metáfora extraordinaria para explicarlo: la vida es como un piano. Un piano tiene un número limitado de teclas. Precisamente porque las teclas son finitas, el músico puede crear música infinita.
Pero si el piano tuviera teclas infinitas, el músico no podría tocarlo.
Eso es exactamente lo que le ocurre a Novecento: el barco es su piano, un espacio limitado donde puede crear algo infinito. El mundo exterior, en cambio, tiene demasiadas teclas.
Un libro breve pero profundo
El estilo de Baricco es sencillo, casi oral, como si alguien estuviera contando la historia en voz alta. Sin embargo, detrás de esa aparente simplicidad hay una enorme carga poética y filosófica.
Novecento es una reflexión sobre los límites del ser humano frente a un mundo que a veces parece demasiado grande. También es una historia sobre la identidad: sobre encontrar el lugar donde uno puede ser plenamente quien es.
La novela plantea, en el fondo, una pregunta que queda resonando mucho tiempo después de terminar el libro:
¿necesitamos conquistar todo el mundo para vivir plenamente, o basta con encontrar el lugar donde nuestra vida tenga sentido?
La versión cinematográfica
La historia fue llevada al cine en 1998 con la película La leyenda del pianista en el océano, dirigida por Giuseppe Tornatore. El film está inspirado en el monólogo teatral de Baricco y narra la historia del pianista Novecento a través de los recuerdos de su amigo trompetista.
La película amplía algunos aspectos de la historia y permite ver visualmente la vida en el transatlántico, así como el talento musical del protagonista. Para quienes disfrutan del libro, es una adaptación muy recomendable que conserva el espíritu poético y melancólico de la obra, además de la posibilidad de escuchar la magnífica banda sonora.
La banda sonora: la música del océano
Uno de los grandes atractivos de la película es su extraordinaria banda sonora, compuesta por el legendario compositor italiano Ennio Morricone.
La música juega un papel fundamental en la película y está llena de piezas para piano, trompeta y orquesta que acompañan la historia de Novecento y su mundo en el barco. La partitura mezcla influencias del jazz, el ragtime y la música clásica, reflejando el ambiente musical del inicio del siglo XX.
Entre los temas más conocidos destacan piezas como “Playing Love”, “The Legend of the Pianist on the Ocean”, “Danny’s Blues” o “1900’s Theme”, todas ellas cargadas de emoción y lirismo.
Escuchar esta banda sonora es casi una forma de volver a entrar en el universo de Novecento: el sonido del piano dialogando con la trompeta, el eco del jazz en el salón del barco y la sensación de estar navegando en medio del océano. Sin duda, merece la pena escucharla incluso de manera independiente de la película.
Algunas de las frases más significativas
La fuerza de Novecento está también en sus frases, que condensan gran parte de la filosofía de la obra.
-"Iba tirando a base de fantasía y de recuerdos, y es lo único que puedes hacer, a veces, para salvarte, no hay nada más. Un truco de pobres, pero que siempre funciona".
"Tocábamos porque el océano es grande y da miedo, tocábamos para que la gente no notara el paso del tiempo, y se olvidara de dónde estaba, y de quién era. Tocábamos para hacer que bailaran, porque si bailas no puedes morir, y te sientes Dios. Y tocábamos ragtime, porque es la música con la que baila Dios, cuando nadie lo ve."
"No estás jodido verdaderamente mientras tengas una buena historia a cuestas, y a alguien a quien contársela"
"Comprendí que lo que estábamos haciendo en aquel momento, lo que de verdad estábamos haciendo, era bailar con el océano, nosotros y él, locos bailarines y perfectos, abrazados en un vals turbulento, sobre el dorado parquet de la noche"
"La tierra es un barco demasiado grande para mí. Es un viaje demasiado largo. Es una mujer demasiado hermosa. Es un perfume demasiado intenso. Es una música que no sé tocar. Perdonadme. Pero no voy a bajar. Dejadme volver atrás."
Conclusión
Novecento es una obra breve, pero de una intensidad extraordinaria. En pocas páginas, Baricco construye una historia que mezcla música, poesía y filosofía, y que invita al lector a reflexionar sobre su propia relación con el mundo.
Quizá lo más interesante del libro es que no juzga a su protagonista. Simplemente nos muestra su elección y nos deja frente a una pregunta inevitable:
Si estuviéramos en esa escalerilla del barco, mirando el mundo por primera vez…
¿bajaríamos nosotros?






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